BIENVENID@S A MI BLOG

Advertencia: algunos relatos pueden tener contenido para adultos.

UNA GUERRA SENCILLA

UNA GUERRA SENCILLA es una novela sobre la guerra civil española y la posguerra.

NADIE AMABA A FEDERICO GARCÍA LORCA COMO YO

NADIE AMABA A FEDERICO GARCÍA LORCA COMO YO es una novela sobre la muerte del poeta al comienzo de la guerra cuvil española.

ANIK

ANIK es una novela de fantasía en la que una joven recibe un medallón mágico que le otorga unos poderes extraordinarios.

LA PIEDRA DE SCONE

ANIK sigue luchando para continuar su vida normal y no perder el amor de su vida en su lucha contra los seres alados.

LA INVASIÓN DE LOS REINOS DEL HIELO

El planeta Tierra es atacado por seres de otras dimensiones y ANIK y sus hijos son la clave para defender la tierra y a sus aliados.

80 HISTORIAS DE TU AMOR Y EL MÍO

80 HISTORIAS DE TU AMOR Y EL MÍO es el primer poemario de la TRILOGÍA DEL DESAMOR.

martes, 9 de agosto de 2011

HE LEIDO: LA HORA DE LAS SOMBRAS




Título: La hora de las sombras
Autor: Johan Theorin
Editorial: Círculo de lectores
Año: 2010
ISBN: 978-84-672-4052-8
Nº de páginas: 413

SINOPSIS:

En 1972 desaparece un niño y su caso no es resuelto. En la época actual, el abuelo recibe una zapatilla del niño y llama a su hija, que vive atormentada por ese acontecimiento, comenzando una investigación que en realidad no han dejado nunca. Al mismo tiempo otra historia comienza en 1936 y se va desarrollando hasta cruzarse con la historia actual que llevará a un desenlace que como no podía ser de otra manera no es el esperado por el lector.
Una novela negra, sueca  muy bien llevada que mantiene el suspense y lo eleva en la parte final de forma maestra. Los personajes son oscuros y tormentosos, típicos de la novela negra y de las historias del norte de Europa. La hora de las sombras es la llegada de la noche cuando se reunían las familias y se contaban historias y leyendas para entretenerse.
He leído la historia en los ratos libres lo que me ha costado mucho porque el suspense me llevaba a buscar tiempo para sentarme un rato y leerla. Como no quería forzar el tiempo de lectura me ha sido difícil esperar al final del libro.
Una bonita novela para los amantes del suspense
Johan Theorin  es un escritor sueco, nacido en Gotemburgo en 1963. Trabaja de periodista y esta es su primera novela de una tetralogía  “El cuarteto de Öland”, compuesta por cuatro títulos ambientados en la isla de Öland en las cuatro estaciones del año, esta corresponde al otoño. Un día alguien le contó una historia en la que un delincuente huye a Sudamérica para evitar a la policía y luego vuelve en un ataúd fingiendo estar muerto y de ahí surgió esta historia. De niño vivió en Öland, la isla donde se desarrolla la novela y conoce muy bien el lugar y sus leyendas pero reinventa los paisajes los pueblos para adaptarlos a sus historias. Con esta obra ganó el premio a la mejor novela negra que conceden los Escritores de Novela Negra de Suecia.


viernes, 5 de agosto de 2011

AUNQUE SEA DÍA CINCO


No queda tiempo
ni para rasgar una palabra.

Es de día
aunque sea día cinco,
es de día.

No queda tiempo,
el silencio está volviendo.
Todo se acalla,
también el día se marcha.

No queda tiempo,
es de noche
y Blas de Otero resuena
al tiempo que pasa un coche
aunque sea día cinco.

No queda tiempo,
amanece,
el pensamiento se revuela
el cansancio se adormece
cuando el viento se lo lleva.


No queda tiempo,
ya no es día cinco.

jueves, 4 de agosto de 2011

AQUEL PRIMER AMOR, AQUEL PRIMER DESNUDO.




Desde que yo recuerdo estaba enamorado de mi Vecina. Ella era 8 años mayor que yo. Ya era una mujer, yo todavía un niño, eso no impedía que mi corazón se desbocara cada vez que la veía. Cuando venía a casa a ver a mi hermana mayor, yo dejaba lo que estuviera haciendo y andaba alrededor suyo a la espera  de que necesitara algo y entonces corría a ofrecérselo. Ella me acariciaba el pelo y en ocasiones hasta me daba un beso en la mejilla. Otras veces al sentarse en la silla me cogía entre sus piernas y le decía a mi hermana lo guapo que era. Mi cara se ponía roja y los latidos de mi corazón se oían tan fuertes como las campanas de la iglesia. Yo me sentía feliz. Lo primero que hacía cada día al levantarme era mirar por la ventana por si ella estaba barriendo la puerta de su casa. Cuando así era, me sentaba en el pollo de la ventana y me quedaba allí, observándola, hasta que terminaba.
Aquel verano, mi cuerpo había dado un gran estirón, mi cabeza sobrepasaba a la mayoría de mis amigos, el bello iba apareciendo tímidamente por mi cuerpo y mi voz se había vuelto rara. Hasta aquel día esos eran los hechos más importantes que me habían ocurrido desde las vacaciones de la escuela. Poco después de San Juan, o sea a finales de junio, era la época del primer fruto de la higuera: las brevas. Las brevas  eran mi fruta favorita. Una mañana recordé  que la higuera que había junto a la Fábrica de Luz ya debía de tener las brevas maduras y decidí ir a buscarlas. Aquella mañana me puse mi pantalón corto, mi camiseta blanca y me puse las sandalias de goma para poder meterme en el agua y cogí el Camino del Coto. Por el paso de Lagarto crucé la acequia de La Solana y me fui al Arroyo donde tenía dos nidos de palomas torcaces y quería ver que los pichones todavía no se habían ido del nido. Subí el Arroyo arriba por el interior de la alameda de álamos blancos, cruzándolo por el paso anterior al de La Fábrica, así me evitaba que El Quinto desde su Atalaya, al lado de su cortijo, me viera y mandara a su hijo a ver lo que hacía por allí. Como me entretuve buscando nidos de pájaros por el camino llegué al mediodía a La fábrica y con mucha hambre, así que me subí a la higuera y me puse a comer brevas.
Ya había saciado mi apetito cuando divisé desde lo alto de la higuera un grupo de jóvenes que cruzaban el puente del Arroyo. A pesar de las voces y risas no me había percatado de su llegada por el ruido del agua que bajaba a gran velocidad por el lateral del edificio y que antiguamente producía la electricidad que abastecía a varios pueblos de la zona. La fábrica de electricidad se encuentra cerrada y por la ventana rota se podía ver el interior  vacío donde antes estaba la maquinaria que producía la electricidad. Solo quedaban las puertas que daban al exterior para que la gente no entrara dentro del edificio.
Desde mi atalaya pudo observar que el grupo estaba formado por mozuelas que seguramente irían a bañarse a Fuente Alta, entre ellas pude observar a mi hermana mayor y naturalmente a mi Vecina. No podía permitir que me vieran porque si se lo decían a mis padres me calentarían el culo. He de decir que estaba allí sin permiso de nadie y por lo tanto tenía que esconderme para que no me vieran. Me bajé de la higuera y me escondí detrás del edificio tras una zona de juncos y zarzales a la espera que pasaran de largo y pudiera volver al Arroyo. Pero no pasaron de largo, se pararon en la cascada dejando sus bolsos bajo el castaño loco que hay allí, para darse el primer baño. Rápidamente se quitaron las batas quedándose en bañador y se metieron en el agua que salía de la cascada entre risas y voces. No quedó un pájaro en los alrededores por el ruido que hacían. Sin embargo una de ellas, mi Vecina, no llevaba el bañador puesto y se dirigió al hueco que hay detrás de La Fábrica para ponérselo. Otra se puso en la entrada del hueco y extendió una gran toalla que impedía su vista desde fuera, pero yo estaba dentro sorprendido por los acontecimientos. No sabía qué hacer, si les decía que estaba allí me descubriría y paliza segura, si no decía nada estaba violando su intimidad, opté por callarme y contemplar el espectáculo que se me ofrecía. Cuando se desnudó me quedé atónito. Mi mente se paralizó. Creo que no respiraba. El tiempo se paró. El cuerpo de mi Vecina, resplandecía en aquella penumbra y también en mi corazón para toda mi eternidad. Aunque había imaginado millones de veces su cuerpo nunca pensé que fuera algo tan bonito. Fue solo un momento pero a mí me pareció toda una vida. Después de ponerse el bañador y marcharse al agua yo seguía con los ojos fijos en aquel cuerpo desnudo. Aquella imagen se grabó a fuego en mi retina. Tuve que permanecer allí quieto casi sin respirar durante al menos media hora hasta que terminaron de bañarse y decidieron marcharse camino de La Boca de la Mina para darse un nuevo baño. Salí de allí con la intención de volver a mi casa pero me encaminé detrás de ellas, la posibilidad de que mis padres me dieran una paliza se me olvidó. Al verme mi hermana se enfadó y quería obligarme a volver a casa pero mi Vecina me protegió y la convenció para que me dejaran ir con ellas.
  •   Hemos dicho de que solo veníamos mujeres –gritó mi hermana.
  •    Pero si es solo un niño –decían las demás.
  •   No, que ya está muy crecido, lo sabré yo que le lavo la ropa –decía mi hermana intentando que la apoyaran.
  • Yo me hago cargo de él –afirmó mi Vecina.
  •  ¡Vale! Pero si mis padres dicen algo, tú te las entiendes con ellos.           –sentenció mi hermana.
Mi Vecina sacó una gorra de su bolso y me la puso en la cabeza. Me cogió de la mano y subí la cuesta a su lado como si fuera su novio. Yo me sentía el hombre más feliz del mundo.
  • ¿Tienes bañador? –me preguntaba.
  •  Yo me baño con los pantalones cortos, luego me pongo al sol y se secan.
  • Este verano has crecido mucho. Te estás haciendo un hombre muy guapo
Yo le apreté la mano y ella me miró sonriendo. Cuando nos estábamos bañando en La Boca de las Mina un sonido ensordecedor nos llamó la atención. Era la moto del fotógrafo de Benalúa de Guadix que se llamaba Ramón y que nos hizo una foto para inmortalizar aquel maravilloso día.

miércoles, 27 de julio de 2011

UNA TARDE DE VIENTO

Hoy hace viento, eso no es extraño en Roquetas, lo extraño es que coja un libro de la estanteria y se caiga al suelo un folio ya amarillento por el  paso de los años con una poesía sin titulo que me dice lo que ahora siento:



A mis espaldas
trás el cristal
la tarde
parece odiar.

Y el viento,
que hoy muerde con rabia,
parece 
ser, el rebelde de mi sueño.

Trás el azul,
miles de besos
tiemblan,
y en los arboles
el verde 
absorve los colores
que mienten 
en la tarde voladora.

En esta tarde de viento
el sol se siente solo,
y mi corazón
juega con tu sonrisa
y con tu amor.

!Qué maravilla!

Pero tus besos
me sumergen 
en el Eden
del querer.

!Hola preciosa!
besa mis labios
con tu sonrisa.

Vuelvo a mirar hacia atrás
y de nuevo la tarde está triste.
Y yo solo espero el momento
de que tu sonrisa se pare en mi boca
y tu alma en mi corazón.

sábado, 23 de julio de 2011

2ª PARTE DE ¿QUE LE DIGO A MI NOVIA?


Cuando me quedé solo, me vestí con la intención de marcharme pero pensé que tenía que hablar con mi novia y decidí esperarla. Mi cabeza se encontraba rara, mis ideas habían desaparecido, mi mente estaba en blanco, parecía que mi pensamiento se había detenido y solo se me ocurría la frase « ¿Cómo se lo cuento a mi novia?».No quería perderla, reconocía que acababa de serle infiel, sin querer pero lo había sido y eso requería hablar con ella y explicárselo todo. No podía casarme con ella sin contarle lo que acababa de ocurrir.
Me encontraba cansado y decidí esperarla en la cama, no tardó mucho. En cuanto la oí llegar me puse nervioso y no sabía si salir a recibirla o si esperarla, opté por hacerme el dormido para ver como reaccionaba al encontrarme en su casa.Después de una corta espera que me pareció eterna, entró y me acarició la cara, me besó en los labios. No tuve más remedio que abrir los ojos y sonreírle. La verdad es que tenía ganas de verla. Nos abrazamos y nos besamos con ganas.
  •  ¡Cariño!  Tendrás ganas de hacerme el amor –me dijo entre beso y beso.
  •  No, no cariño, me encuentro muy cansado. Lo he pasado muy mal con la bicicleta.
  • ¡Cuanto lo siento! ¿Has tenido tiempo de reflexionar?
  • ¡Sí cariño! Y quiero casarme contigo.
  • ¿Estás seguro?
  • ¡Sí cariño!, pero antes tengo que confesarte algo….te he sido infiel –apenas pude alzar la voz.
  • ¡Quééé!…para eso querías hacer El Camino de Santiago –gritó muy sorprendida.
  • Fue sin querer. Y quiero que me perdones.
  • ¿Cómo que sin querer? Acaso te violaron.
  • Casi, yo venía pensando en ti y me encontré con él.
  • ¿Con él? ¿Qué quieres decir?
Le conté todo lo que me había pensado aquella mañana, ella me miraba fijamente pero no parecía muy enfadada, le pedí perdón y le prometí que no volvería a pasar.
  • Está bien te perdono. Pero ya que has sido tan sincero yo también tengo que serlo. Yo también te he sido infiel con él.
  • ¡Quééé!…Me pides que me case contigo y me eres infiel.
  • Fue sin querer. Y quiero que me perdones
  • ¿Espera…has dicho con él?
  • Si, perdóname, Mario vino a pasar unos días a Madrid para celebrar el día del orgullo gay, lo dejé que se quedara en mi casa. Me sentía sola y me dio pena que durmiera en el sofá, como es homosexual no me importó que durmiera en mi cama. Pero me equivoqué, no es homosexual. Yo estaba pensando en ti cuando comenzó a acariciarme y no fui capaz de decirle que parara.
  • ¿No es homosexual? Yo creo que sí
  • Bueno, es bisexual.
  • Qué más da, nos ha jodido a los dos.
  • Tienes razón, pero estoy arrepentida, perdóname, no volverá a pasar. ¿Todavía quieres casarte conmigo?
  • Claro que me quiero casar contigo, no hay otra cosa que desee más en el mundo, pero ¿sabes lo que más me jode de este asunto?
  • Dime cariño.
  • Ya sabes que soy merengue y me fastidia mucho que me diera por culo un culé.
  • Ja, ja, ja…
  • Je, je, je…
Nos reímos un buen rato, fijamos la fecha de la boda para septiembre y luego hicimos el amor como siempre, aquel incidente no pudo con nuestro amor.

sábado, 16 de julio de 2011

DOLOR DE CABEZA

El otro día me dolia la cabeza, como era un dolor no habitual en mi cuerpo, le dedique esta poesía que publiqué en mi facebook y la acompañé de mi autoretrato:
 
DOLOR DE CABEZA

Un fatal ruido
me recorre la piel
mientras mis ojos absorven
colores de papel.
Aquí, las flores son rojas y verdes
y los tallos de metal.
Por mucho que busques !amigo!
jamás lo encontrarás.
Ese fatal ruido
me vuelve a llamar,
es un dolor de cabeza
que lata, dandome está.


El dolor de cabeza es un dolor o molestia en la cabeza, el cuero cabelludo o el cuello. Las causas graves de los dolores de cabeza son muy raras. La mayoría de las personas con dolores de cabeza se pueden sentir mucho mejor haciendo cambios en su estilo de vida, aprendiendo formas de relajarse y algunas veces tomando medicamentos. Los dolores de cabeza más comunes probablemente son causados por contracción y tensión muscular en los hombros, el cuello, el cuero cabelludo y la mandíbula. Estos se denominan cefaleas tensionales. Estos dolores de cabeza a menudo están relacionados con el estrés, la depresión o la ansiedad.
El hecho de trabajar demasiado, no dormir lo suficiente, omitir comidas y consumir alcohol o drogas psicoactivas puede hacer que uno sea más susceptible a dichos dolores. Igualmente, los dolores de cabeza pueden desencadenarse por:
  • El queso
  • El chocolate
  • El glutamato monosódico (GMS)
Las personas que consumen cafeína pueden presentar dolores de cabeza cuando no obtienen la cantidad diaria usual.
Otras causas comunes pueden ser:
  • Apretar o rechinar los dientes
  • Esforzarse demasiado
  • Mantener la cabeza en una posición durante mucho tiempo, como al utilizar una computadora, un microscopio o una máquina de escribir
  • Mala posición al dormir
Las cefaleas tensionales tienden a darse en ambos lados de la cabeza. A menudo comienzan en la parte posterior de la cabeza y se propagan hacia delante. El dolor puede ser sordo u opresivo, como una banda apretada o una prensa. Es posible que se sienta dolor y rigidez en los hombros, el cuello y la mandíbula. El dolor generalmente es persistente, pero no empeora con actividad.
Las jaquecas son dolores de cabeza fuertes que generalmente están acompañados de otros síntomas, como trastornos visuales o náuseas. El dolor se puede describir como palpitante, saltón o pulsátil. Tiende a comenzar en un lado de la cabeza, aunque se puede propagar a ambos lados.
Es posible que uno experimente un "aura" (un grupo de síntomas de advertencia que se inician antes del dolor de cabeza). El dolor generalmente empeora a medida que uno trata de desplazarse de un lugar a otro.
Otros tipos de dolor de cabeza:
  • Cefaleas en brotes: son dolores de cabeza agudos y extremadamente dolorosos que tienden a presentarse varias veces al día durante meses y luego desaparecen por un período de tiempo similar. Son mucho menos comunes que otros tipos de dolores de cabeza.
  • Cefaleas sinusales: causan dolor en la parte frontal de la cabeza y la cara. Este tipo de dolor de cabeza se debe a la inflamación en los conductos de los senos paranasales que están detrás de las mejillas, la nariz y los ojos. El dolor tiende a empeorar cuando uno se inclina hacia adelante y cuando despierta en la mañana. Con este tipo de dolor de cabeza, generalmente se presenta goteo posnasal, irritación de la garganta y secreción nasal.
Las jaquecas pueden responder a los antinflamatorios no esteroides (AINES) o medicamentos para la migraña que contengan una combinación de fármacos.
En caso de que los remedios de venta libre no logren controlar el dolor, hable con el médico con respecto al uso de posibles medicamentos recetados.

En mi caso fue un simple dolor de cabeza que desapareció sin darme cuenta en cuanto no le hice caso.

viernes, 15 de julio de 2011

¿QUE LE DIGO A MI NOVIA?


Hace cinco años que Elisabeth y yo somos novios, cinco años que lleva preparando oposiciones a Primaria y, dice ella, que no nos casamos hasta que apruebe. Yo no tengo trabajo fijo por lo que me parece bien. La verdad es que así estamos bien, yo vivo con mis padres y ella tiene un apartamento cerca, nos vemos, hacemos el amor y me marcho para dejarla estudiar. De vez en cuando me quedo a dormir y a veces hasta le preparo la comida mientras estudia. Así nos va bien, ¿para qué cambiar?
Hace dos semanas me llamó por teléfono para decirme que había aprobado las oposiciones.
  •    Cariño, ya podemos casarnos, fijaremos la fecha de la boda para septiembre, cuando sepa mi destino buscaremos un piso, tu cuidaras de la casa mientras yo trabajo y seremos muy felices.
A mí me pilló de sorpresa tanta premura, no sabía que decir para que no se enfadara pero no quería casarme todavía.
  • Casarse es algo muy importante y no es bueno hacerlo a la ligera –le dije yo en un tono intelectual−  para que veas lo que me importa no te daré la respuesta hasta dentro de dos semanas.
  • ¿Qué quieres decir, que no te quieres casar?
  • No, no es eso. Esto merece una gran reflexión y nada mejor para reflexionar que hacer el Camino de Santiago.
  •  ¿Qué? ¿Qué tienes que hacer el Camino de Santiago para casarte conmigo?
  • Cariño, es por ti.
  • Está bien… ¿Y vas a ir solo?
  • Voy a aprovechar que van unos amigos para irme con ellos.
  • ¿Y cuánto tiempo va a durar tu reflexión?
  • Dos semanas
  • ¿Dos semanas para hacer 800 Km?
  • Lo hacemos en bicicleta.
  • ¡Ah, en bicicleta! ¿Y cuándo te vas?
  • Mañana cariño, me voy a preparar la mochila.
  • Está bien, haz tu Camino de Santiago, cuando vuelvas hablaremos.
A la vuelta no la llamé para darle una sorpresa, en lugar de dirigirme a mi casa me fui a la suya, dejé la bicicleta en el portal y subí con mi culotte de ciclista a verla. Mi desesperación hizo que mi entrepierna se excitara y abultara un poco, deseé no encontrarme con nadie en el ascensor, como así fue. Llamé repetidamente al timbre y como tardaba en abrir mi excitación aumentaba. Cuando abrió la puerta me abalancé sobre ella, bueno esa era mi intención, pero no era ella, sino Mario, uno de sus  amigos. Yo me quedé sin palabras.
  • Carlos, ¿dónde vas tan bien armado?
  • Yo… es que… Elisabeth…
  • Ella está en el centro comercial…pasa que yo te aliviaré.
  • No…no…
Yo no reaccionaba, me cogió de la mano y me llevó hasta el sofá, me quitó el culotte y me acarició hasta que exploté, luego vi como cogía de su bolso un tubo de vaselina y entonces me enfadé: « ¡Eso no, que soy un hombre!» pero mis palabras no salieron por mis labios y me dejé hacer.
Cuando terminó, yo solo pensaba en mi novia y una lágrima caía por mis mejillas.
  • Yo también lloré mi primera vez –me dijo cariñosamente.
Pero mi mente solo pensaba en mi novia, todas las frases y palabras que le iba a decir habían desaparecido y ahora tenía la mente vacía. ¡Dios mío! ¿Qué le digo a mi novia?




Cuando me quedé solo, me vestí con la intención de marcharme pero pensé que tenía que hablar con mi novia y decidí esperarla. Mi cabeza se encontraba rara, mis ideas habían desaparecido, mi mente estaba en blanco, parecía que mi pensamiento se había detenido y solo se me ocurría la frase « ¿Cómo se lo cuento a mi novia?». No quería perderla, reconocía que acababa de serle infiel, sin querer pero lo había sido y eso requería hablar con ella y explicárselo todo. No podía casarme con ella sin contarle lo que acababa de ocurrir.
Me encontraba cansado y decidí esperarla en la cama, no tardó mucho. En cuanto la oí llegar me puse nervioso y no sabía si salir a recibirla o si esperarla, opté por hacerme el dormido para ver como reaccionaba al encontrarme en su casa. Después de una corta espera que me pareció eterna, entró y me acarició la cara, me besó en los labios. No tuve más remedio que abrir los ojos y sonreírle. La verdad es que tenía ganas de verla. Nos abrazamos y nos besamos con ganas.
  •  ¡Cariño!  Tendrás ganas de hacerme el amor –me dijo entre beso y beso.
  •  No, no cariño, me encuentro muy cansado. Lo he pasado muy mal con la bicicleta.
  • ¡Cuanto lo siento! ¿Has tenido tiempo de reflexionar?
  • ¡Sí cariño! Y quiero casarme contigo.
  • ¿Estás seguro?
  • ¡Sí cariño!, pero antes tengo que confesarte algo….te he sido infiel –apenas pude alzar la voz.
  • ¡Quééé!…para eso querías hacer El Camino de Santiago –gritó muy sorprendida.
  • Fue sin querer. Y quiero que me perdones.
  • ¿Cómo que sin querer? Acaso te violaron.
  • Casi, yo venía pensando en ti y me encontré con él.
  • ¿Con él? ¿Qué quieres decir?
Le conté todo lo que me había pensado aquella mañana, ella me miraba fijamente pero no parecía muy enfadada, le pedí perdón y le prometí que no volvería a pasar.
  • Está bien te perdono. Pero ya que has sido tan sincero yo también tengo que serlo. Yo también te he sido infiel con él.
  • ¡Quééé!…Me pides que me case contigo y me eres infiel.
  • Fue sin querer. Y quiero que me perdones
  • ¿Espera…has dicho con él?
  • Si, perdóname, Mario vino a pasar unos días a Madrid para celebrar el día del orgullo gay, lo dejé que se quedara en mi casa. Me sentía sola y me dio pena que durmiera en el sofá, como es homosexual no me importó que durmiera en mi cama. Pero me equivoqué, no es homosexual. Yo estaba pensando en ti cuando comenzó a acariciarme y no fui capaz de decirle que parara.
  • ¿No es homosexual? Yo creo que sí
  • Bueno, es bisexual.
  • Qué más da, nos ha jodido a los dos.
  • Tienes razón, pero estoy arrepentida, perdóname, no volverá a pasar. ¿Todavía quieres casarte conmigo?
  • Claro que me quiero casar contigo, no hay otra cosa que desee más en el mundo, pero ¿sabes lo que más me jode de este asunto?
  • Dime cariño.
  • Ya sabes que soy merengue y me fastidia mucho que me diera por culo un culé.
  • Ja, ja, ja…
  • Je, je, je…
Nos reímos un buen rato, fijamos la fecha de la boda para septiembre y luego hicimos el amor como siempre, aquel incidente no pudo con nuestro amor.



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...