BIENVENID@S A MI BLOG

Advertencia: algunos relatos pueden tener contenido para adultos.

ANIK

ANIK es una novela de fantasía en la que una joven recibe un medallón mágico que le otorga unos poderes extraordinarios.

LA PIEDRA DE SCONE

ANIK sigue luchando para continuar su vida normal y no perder el amor de su vida en su lucha contra los seres alados.

LA INVASIÓN DE LOS REINOS DEL HIELO

La humanidad está en peligro y Anik, junto a sus hijos Sigurd y Meghan y los amigos de este: dos dioses asgardianos, lucharán para salvar a la Tierra y a sus habitantes.

ANIK

ANIK es una novela de fantasía en la que una joven recibe un medallón mágico que le otorga unos poderes extraordinarios.

LA PIEDRA DE SCONE

ANIK sigue luchando para continuar su vida normal y no perder el amor de su vida en su lucha contra los seres alados.

LA INVASIÓN DE LOS REINOS DEL HIELO

La humanidad está en peligro y Anik, junto a sus hijos Sigurd y Meghan y los amigos de este: dos dioses asgardianos, lucharán para salvar a la Tierra y a sus habitantes.

lunes, 31 de marzo de 2014

A LA PAR QUE EL SILENCIO

Esta poesía es la más antigua que conservo. Estaba en una libreta de la escuela junto a unos problemas de matemáticas.


Curso, 1965-66.- 8 años.
A la par que el silencio
A la par que el silencio,
a mi casa quiero llegar.
¡A jugar! ¡A jugar!
*****
Yo vivía en un pequeño pueblo, de nombre Huélago, en una casa muy grande al comienzo del Barrio Alto. Esta tenía un corral donde podíamos jugar y al lado un huerto con higueras y sembrados de mi padre donde no podíamos jugar. Enfrente de mi residencia vivía Baena, uno de mis mejores amigos. Todos los días, en cuanto salíamos de la escuela, nos íbamos a jugar a mi casa. Un día hablamos de construir nuestra propia choza en el corral para llevar allí a todos nuestros juguetes. Sería nuestro palacio.
Por la noche se me ocurrió que yo podría construirla y darle una sorpresa. Naturalmente no se lo dije a nadie. Era mi secreto. Fui reuniendo los materiales que necesitaba y cuando los tuve listos me preparé para construirla.
El cielo estaba nublado y amenazaba lluvia. Perfecto. Eso significaba que tenía que darme prisa para terminarla antes de que comenzara a llover. La gracia de la choza estaba en que podíamos refugiarnos si llovía y jugar dentro o simplemente ver caer la lluvia sin mojarnos. Todo un acontecimiento a esa edad.
Pero los planes no siempre salen como uno quiere y en cuanto llegué a casa mi padre me gritó:
¾    ¡Niño, los conejos no tienen hierba!
¾    ¡Voy ahora mismo! —le contesté con mal humor.

Sabía lo que simbolizaba. A  mis ocho años, ese era el trabajo que me habían encomendado mis padres; mis hermanos mayores y mi padre eran jornaleros, mis hermanas y mi madre hacían los trabajos de casa. Yo, aparte de la escuela, era el responsable de la alimentación de los conejos y de limpiar la zahúrda, y me gustaba  cumplir.
Todos los días, al salir de la escuela, cogía un saco vacío y me dirigía al campo a recoger hierba, era un trabajo difícil pues había que saber distinguir entre la hierba buena y la venenosa, la que más les gustaba a los animales y la que les provocaba diarrea.
Aquel día tenía prisa por acabar la choza, y me contrarió que mi padre me recordara mis obligaciones. Cogí el saco y corrí en dirección a la Pocilla, salté de un brinco el Ramblón y me metí en un maizal que había en la Parata Zorrica. Sabía que allí había un buen careo de Mocos de Pavo y llené el saco en un momento hasta la boca. En media hora había vuelto con mi carga a la espalda. Limpié las conejeras de cagarrutas, con una escoba de rama, y puse la hierba en los comeeros.
Solo entonces me puso a trabajar en mi proyecto. Cuando terminé, cogí mis juguetes, mis libros y me metí dentro al tiempo que comenzaba a llover. Era bonito ver como llovía fuera de la choza y no me mojaba. Mientras esperaba, a que viniera mi amigo, bien pude escribir una poesía como esta.
Realmente ignoro cómo y cuando escribí esta poesía. Solo sé que estaba escrita en una libreta de la escuela del año 1965. Había dos libretas: esta y otra de 1967, ambas tenían poesías, junto a los problemas de matemáticas. Hacia 1973 mis padres reformaron la casa y quitaron el tejado. Todos los muebles y enseres se llevaron a una casita del Arrecife. Cuando se terminaron las obras, se volvieron a su lugar. Fue entonces cuando eché en falta esas libretas y algunos libros antiguos y que tenía valor de coleccionista. Seguramente, alguien consideró que las libretas estaban gastadas y las tiró sin saber que yo las guardaba por las poesías.
Solo conseguir recordar una poesía corta y sencilla de cada libreta, las demás, fueran originales o copiadas, se perdieron.
Tampoco puedo recordar como comencé esto de escribir sentimientos a través de la poesía. Seguramente quise hacer como los poetas que venían en la enciclopedia y en algunos libros que había en la escuela.

En cualquier caso, recuerdo escribir poesías en esas chozas que construía en mi corral y que mis padres destruían cuando les estorbaban y que yo volvía a reconstruir.


jueves, 13 de marzo de 2014

Prólogos de Amor Azul

Cuando comencé a publicar mis libros decidí que entre novela y novela publicaría un libro de género diferente. Anteriormente publiqué teatro, ahora le toca a la poesía.

Amor Azul es un libro con 254 poemas y está dedicado al amor, al amor azul, al amor humano. ¿Por qué este título? creo que lo podéis ver al leer la explicación que da el autor al comienzo del libro y leyendo el prólogo que hace Azel Highwind que además es autor de la portada y de las ilustraciones del interior.
El libro se pondrá a la venta en mi tienda online y el algunas librerías físicas de Granada.

NOTAS AZULES DEL AUTOR:

Decía Rubén Darío que el azul es el color del ensueño, el color del arte, un color oceánico y firmamental. Y es cierto, sin embargo, aunque es el color del cielo, que es inmenso, y de los océanos, que ocupan casi toda la superficie del planeta, es un color escaso en la naturaleza y siempre ha sido admirado por el ser humano.
Amor azul es un conjunto de poemas que nacen en el corazón virgen del Poeta para presentar toda la vitalidad del amor. Del amor azul, del amor humano con todos sus defectos y contradicciones.
Amor Azul es un amor poético, es la búsqueda del amor correspondido, necesario para la realización del Poeta. En esa búsqueda utiliza la palabra. La palabra es el órgano de expresión y de relación con la amada que se presenta como un concepto vago que forma parte de la vida y que se vuelve un objeto poético en la figura de Preciosa, al igual que hizo Dante al escribirle a su Beatriz, pero en versión moderna con la peculiaridad de que Preciosa representa a la amada, independientemente de quien sea la mujer cortejada.
Además la amada recibe un título real por parte del Poeta: el de Ninfas para los primeros contactos con el sexo femenino qué en algunos casos casi llegan a enamoramiento, pero que solo se quedó en “me gusta” o en “amiga” y en el título de Princesa cuando llega el amor de verdad. Así surge con el primer amor la Princesa del Imperio de los Poetas, cuando se vuelve a enamorar aparece la Princesa del Mar, a la que también llama Princesa del Imperio Azul en honor a Rubén Darío o la Princesa del Amor cuando su amor es correspondido. Más tarde aparece la Princesa de la Noche para culminar su amor ideal. La Princesa es Preciosa con las características propias de cada amada.
La amada, casi siempre se presenta en sueños poéticos, generalmente distantes y no correspondidos, salvo la Princesa del Amor, que entrega su amor al Poeta y le hace feliz.
La mayoría de los poemas están escritos en la adolescencia, aunque abarcan casi toda la vida azul del Poeta; sin apenas correcciones, presentan unos sentimientos vírgenes que suenan muy frescos. En ellos el Poeta, al igual que los trovadores, nos muestra un amor platónico con el que sueña y escribe sus poesías. No están escritos para los demás; están escritos para ellas, aunque hoy te los ofrezca a ti, lector azul.
La poesía es para el Poeta, un medio de comunicación con la amada más que una acción poética. Su timidez le impedía comunicarse con la palabra hablada, sin embargo, la palabra escrita salía con fluidez de su pensamiento. Esto hizo que desde muy temprana edad, utilizara los poemas para comunicar sus sentimientos a las chicas que le gustaban; pero le daba vergüenza que lo supieran las demás y por eso inventó un nombre en clave que representara a la chica que le gustaba en ese momento. Así surgió Preciosa.
De esta manera, Preciosa se convirtió en un concepto abstracto que representaba a la amada en cualquier época del Poeta.
Amor azul está dividido en seis capítulos de los cuales cinco son poemas de amor o desamor y un capítulo para recoger aquellos poemas que son ajenos a esa temática pero que forman parte de esa vida azul que ha vivido el Poeta.

Andos More.

PRÓLOGO AMOR AZUL:


Hace ya un buen puñado de años que conozco a Andos More. En un principio formamos parte de un mismo grupo literario, así que durante un tiempo compartimos nuestras fantasías y sueños en forma de relatos, también en poesía. Con el tiempo he ido conociendo más y más su obra, habiendo tenido el placer de leerme casi todos sus libros, por lo que puedo decir, orgulloso, que conozco a fondo la obra de Andos y su estilo literario.
Su poesía anterior a Amor azul la definiría como una poesía transparente y sincera. Con ella se abre a los lectores mediante unos versos directos, mediante una lírica llana y sin complicaciones. Pero, como todo autor, él y su obra han evolucionado. En Amor azul he descubierto un autor que impregna su mismo ser en cada uno de sus poemas.
Todos y cada uno de ellos los dedica de una forma ensalzada, casi hierática a sus amadas, también al amor cándido que profesa por ellas, a ese sentimiento embriagador que le impulsa a cantar sus versos de amor bajo las miradas azules, verdes o marrones de sus amadas. Y es que en su poesía, los colores tienen un significado esencial, al igual que el viento, la tierra o la propia Naturaleza. Por eso, en su Amor azul nos encontraremos con abundantes analogías y simbolismos que muestra con un prisma muy íntimo.
En este prisma los colores son personificados, cobrando un protagonismo inesperado. No obstante, nos da a entender que todos los colores del mundo son únicamente matices de un color único y que lo engloba todo: el color azul; que es el amor, la vida y la poesía; una misma entidad con tres nombres diferentes.
La Naturaleza y sus propios elementos también se transforman en el singular prisma del autor. Por ejemplo, el autor parece representarse con el viento, a veces suave y nostálgico, otras veces silencioso y perdido, otras enérgico y lujurioso. La lluvia es su tristeza y las sombras disfrazan la osadía, la soledad y el juego. La tierra es energía, es la cuna. El cielo, el espejo de su alma.
Todos estos simbolismos son sólo una pequeña parte del vasto contenido poético de su Amor azul. En él juega principalmente con los sabores y los olores para transmitirnos con viveza estos sutiles simbolismos. Su poesía, pues, es un vaivén de sensaciones, un baile de dulce y amargo; de frío y calor en el que nos muestra cómo la poesía es para él la savia de la vida, el camino hacia la belleza y el amor, una entidad superior que lo domina y lo embriaga. La poesía es dueña de su corazón, del amor, de la vida; lo es todo.
No obstante, no toda su poesía es igual y se desenvuelve de la misma forma, y menos en una obra tan extensa como es Amor azul. En ella yo identifico claramente tres grandes partes: la primavera, el verano y el otoño; que a la vez pueden reflejar tres grandes etapas de su vida.
En la primera etapa, su primavera, Andos quiere mostrar su mundo interior con el ímpetu de un niño, y como un niño, al principio exagera, ensalza con acopio y pone de más. Sus primeras poesías parecen los frutos de un mismo árbol, resplandecientes y lozanas. No obstante, a medida que su poesía evoluciona también lo hace la literalidad de su lírica, que se transforma en sutil retórica, en insinuación, en un juego casi hedonista, en el ímpetu y las ganas de fecundar arte. A veces es poesía muy abstracta, natural, sutil e improvisada; otras veces es una poesía colmada de sentimiento, con un profundo hoyo repleto de emociones, de recuerdos y de nostalgia. En ella parece llorar el pasado, ansiar lo que fue y lo que no pudo ser, intentar revivir con sus palabras la historia de toda una vida.
Esta primera parte está formada por los capítulos Amor azul ninfa, Amor azul princesa y Amor azul flor.
En Amor azul ninfa y Amor azul princesa habla de la añoranza hacia su infancia y su adolescencia, de los amores perdidos, de su corazón rechazado, de las palabras mudas que no llegaron. Es tan nostálgico que puedes llegar a sentir el anhelo de volver a esos tiempos, cuando el pasado siempre era mejor. Te transporta, te hace volar, aunque sea en soledad. En Amor azul flor ensalza la belleza de su amada, todo gira en torno a ella. Y es justo en este momento cuando su lírica parece despegar, nutriéndose de la retórica y la insinuación. Ya no es tan plana. Vemos despegar la obra de un autor que ha mantenido una solemne y silenciosa lucha en su interior. También es en este tercer capítulo donde se recoge lo mejor de su primavera: Poemilla a tus labios, Poemilla a tus manos, Así me gusta mirar tus ojos, Tarde de sol, Llaman a la puerta, Romance callado, Nostalgia, El viento, Musas y La mano (un poema lleno de retórica).
Y llegamos a la segunda etapa, su verano, con el cuarto capítulo, Amor azul preciosa. En esta etapa Andos ensalza la Poesía como si fuese una entidad viva. La adora, se refugia en ella para ahuyentar las malas sensaciones. De ahí que empiecen los sueños de verano donde por fin descubre el Amor correspondido. Aquí se desata su poesía contenida. Ahora es directa, enfática, sencilla y contundente, dedicada casi exclusivamente a su amada, a sus besos y a sus miradas, pues ella tiene el poder de destruir las tinieblas.
Amor azul noche es el quinto capítulo, y se abre dando paso al otoño, la tercera etapa de la obra. Su poesía ya ha madurado, como él mismo. Ha conocido el amor y la soledad, y ha aprendido. Con ella saborea el amor y la nostalgia, lo saborea como un buen vino añejo. Pero a la vez llega al invierno, en un baile de frío y calor, en un vaivén de claroscuros; y vuelve la soledad, fría como el invierno. Y en este aparente final, también se recogen algunos de los poemas más representativos, como por ejemplo: Sabores, Hace frío, La noche, El tren se ha ido, Las horas, La lluvia.
Pero lo que aparentaba ser un final, no lo es. Su poesía pasa por su mejor momento, y eso lo demuestra en el sexto y último capítulo: Otros poemas azules. En él viene lo mejor de su primavera y de su verano para aunarse con un otoño maduro. Continuamente tendrás la sensación de estar reviviendo momentos de las anteriores poesías. Sentirás conexiones, notarás una y otra vez los enlaces. Estrofas curiosas, Estrofas curiosas II, La última poesía, Una luz amarilla, Al perro que está enfrente, El viento,  Morenaza, Tras el cristal, La vejez, Mi sombra, Ciudad, Edificios y Granada son los poemas que me han parecido más representativos de esta última etapa.
En resumen, Amor azul es un libro vivo, una obra que evoluciona y se desarrolla. Dentro de él encontrarás los poemas de casi toda una vida.
Ese primer grupo de poemas que forman su primavera, tan íntimos, personales e inocentes; te dejarán con ganas de más, con la sensación de que aún falta algo. En el verano de su poesía disfrutarás como un recién nacido. A la vez que su poesía ha madurado, también conserva su toque juvenil, inconfundible, juguetón. Entenderás que su juventud nunca ha abandonado su alma, que aún conserva esa valentía que te permite lanzarte sin mirar al abismo que se abre bajo tus pies, y así superarlo con decisión. Y para terminar, en el otoño de su obra sentirás la madurez y el tibio sabor de lo añejo. Terminarás el libro sintiendo que el ciclo se ha completado.
Y ahora, después de estas palabras el viaje va a empezar…
Azel Highwind

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...